miércoles, noviembre 18, 2009

Cupido y las locas



Cuando era niña y vivíamos en la casa junto al río, pasaba por ahí cada mes un hombre rarísimo, Cupido le decían, era como un vagabundo vestido con levita y sombrero de copa ya muy gastados, los zapatos rotos, barbudo y chimuelo. Llevaba una guitarra y una loca para que bailara mientras el tocaba y cantaba, cosa que hacía muy bien. La loca no era siempre la misma, se iba renovando cada dos o tres meses, se decía que las sacaba del manicomio para que lo acompañaran. Algunas bailaban bien, otras solo movían los pies de manera un tanto grotesca. Recuerdo una loca en particular, era bonita, bailaba con gracia y ya llevaba con Cupido más meses que cualquier otra, pero un día quien sabe que paso por su demente cabeza y se trepó al techo de una casa vecina, era un techo de tejas a dos aguas y la loca caminaba de forma precaria rompiendo algunas de las tejas y gritando con un chillido como de ave, la casa era de dos pisos y alrededor de ella ya estaba todo el vecindario viendo y esperando que iba a pasar con la loca, si se tiraba, si la lograban bajar, si se mataba tirándose de cabeza, todos esperaban espectantes viendo a un par de voluntarios que subieron a tratar de calmar a la mujer y convencerla de bajar. Cupido estaba ahí parado con la boca abierta y lágrimas en los ojos, creo que esta vez se había enamorado de su loca. Después de un buen rato terminaron por llegar los del manicomio y ellos si bajaron a la mujer y se la llevaron, Cupido se retorcía las manos pero no hizo nada por impedirlo, se fue caminando detrás de la camioneta en que se la llevaron y nunca más lo volvimos a ver ni supimos más de él.

22 comentarios:

YaNo dijo...

Me recuerda a la "Balada para un loco" de Piazzola y Ferrer...

"Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!
..."
http://www.todotango.com/spanish/Las_Obras/Letra.aspx?IdLetra=192

Mo dijo...

¡Que bonita historia! Deberías escribir un cuento con ella.

PSYCHEDELIC_ALAN dijo...

hola, me encanto este arte de los retablos y pinturas que parecen milagros pintados, fenomenales! si tu los haces pues es que talento eh!. saludos !

Nena dijo...

Este relato me recordó a "la strada" de Fellini. Que historia tan triste, pero lindamente contada.

hugo dijo...

is this true? linda historia. tecnicismo: como sacaba el cupido a las locas del manicomio? saludos

Kyuuketsuki dijo...

Que bonita historia. La locura es el más poético de los estados mentales.

Nostromo dijo...

Disfruto mucho tus posts y los retablos, pero... casi nunca logro leer el texto en los retablos. ¿Podríamos hacer algo para solucionar eso? ;-)

madreselvas dijo...

Yo también me he preguntado como sacaba a las locas del manicomio, no lo se, es posible que tuviera algún conocido o un familiar que trabajaba ahí. El manicomio no estaba muy lejos de la casa, de hecho estaba casi vecino al zoológico, a unas ocho o nueve cuadras de nuestro vecindario.

Nostromo dijo...

Buenísimo post. Me ha gustado mucho. Ya hasta pareces escritora de "Realismo mágico latinoamericano" Muchas gracias.

Choms dijo...

Una historia en verdad buena, coincido con Mo, como para escribir un cuento entero :D

Elena dijo...

Eso fue en México o El Salvador?

Pensé que era un cuento: precioso!

madreselvas dijo...

Esto sucedió en San Salvador.

Lorena dijo...

Muy interesante post. Coincido con todos. Escribe un cuento sobre esa experiencia. Me gusta mucho leerte pero muy de vez en cuando pongo comentarios : )

NOSTROMO: si das click en la imagen del retablo, se abre en mayor tamaño y se puede leer.

Lorena dijo...

Mmmm, en el segundo retablo no se entiende aunque abras la imagen :(

ge zeta dijo...

Qué linda historia. Tienen razón con lo del cuento. Deberías intentarlo.

Orfa dijo...

¿escribir un cuento? ¡si ya es un cuento! Estoy impresionada, de la anécdota, la narrativa y las imágenes. Todo. mil felicidades.

Descarrilada dijo...

Me encantó la historia, mi mamá siempre nos entretiene contandonos historias de su pueblo, ella es de Chapala, y hay mucho material como para escribir un libro, igual que tus historias, deberías escribir un libro de cuentos.

Don Rul dijo...

¡Qué buena historia! Es como para película de Kusturica.
Y los retablos siguen siendo la neta.
Un abrazo.

Cool Acid dijo...

Yo pienso que Cupido, al ver a su amada al borde de la muerte, también enloqueció. Entonces cuando se llevaron a su loca, él entró también al manicomio, donde vivio el resto de su vida, loco, pero junto a ella.

(:

kthxbye

Anónimo dijo...

Es de suponer que Cupido en algún momento estuvo internado en el manicomio y así hizo contactos ahí para lugo poder sacar a las locas ¿No suena lógico?

Anónimo dijo...

Me gustó.

Carmen dijo...

Oye yo tendría que mandarme a hacer un retablo como ese y agradecer al santo señor de la Acupuntura que me ha curado de mis ataques de llanto y luego de furia rabiosa. Es que la meno es canija y mis hormonas me traicionan, ja.

Como siempre disfruto a la distancia tus retablos y yo también opino lo mismo de Nostromo, no alcanzo a verlos.

Por otro lado, la historia que nos narras me parece un cuento de Salarrué. ¿Será por ser salvadoreño?

Recibe un saludo

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